Bajo la sombra de los bloques de cemento y con el vaivén de los años ochenta, el Residencial Luis Llorens Torres en Santurce se convirtió en el escenario de uno de los mitos más espeluznantes de ese sector. Entre los pasillos oscuros y los ruidos de la noche, corría como pólvora el nombre de María del Colmo: el alma en pena de una mujer a la que le habían quitao la vida y cuyo espíritu, según juraba la gente del área, vagaba de noche en los alrededores de una escuela cercana al parque de pelota.
🛑 El truco de la medianoche: Cómo invocarla
La leyenda en el caserío estaba clara: para verle la cara al demonio había que tener babilla. A las doce de la noche, los más atrevidos brincaban los portones y se metían en un salón de clases que estuviera bien oscuro. Con un flashlight o una vela encendía, tenían que pararse firmes y decir su nombre siete veces seguidas. Los que se atrevieron contaban que el frío te arropaba el cuerpo de cantazo antes de que apareciera una mujer vestida de blanco, pero con la cara ensangrentada, dejándote moribundo del puro miedo.
Un "copy-paste" de Bloody Mary adaptado a la loza
Aunque aterradora, esta historia guarda un sorprendente parecido con la famosa leyenda anglosajona de Bloody Mary (María la Sangrienta), donde el fantasma de una mujer es invocado frente a un espejo mediante la repetición de su nombre. En Llorens la cambiaron: en vez de un espejo en un baño, la vuelta era en el salón de la escuela. La comunidad cogió ese mito de afuera y lo ajustó al contexto y los miedos del lugar.
¿Un muerto real o una estrategia pa' espantar a los pillos?
Aunque no faltaba el vecino que juraba por su madre haber visto una silueta flotando por las gradas del parque de pelota, la verdadera historia detrás de María del Colmo podría ser tremenda feka... pero con un propósito bien inteligente.
Mucha gente de la vieja escuela asegura que el fantasma no salió del más allá, sino de la mente de los mismos residentes. Como en esa época se metían mucho a vandalizar y a robarse las cosas de la escuela por las noches, se inventaron el cuento de la mujer ensangrentada como un "aliado psicológico". El terror corrió tan rápido que los pillos lo pensaban dos veces antes de saltar la verja después del atardecer. Al final, el supuesto fantasma terminó siendo el mejor guardián del plantel.
Sea verdad o sea un paquete bien planificado por la comunidad, la historia de María del Colmo se quedó grabada en la memoria de muchos en Llorens como una muestra de cómo el ingenio boricua usa el miedo para proteger lo suyo.
💬 ¿Qué otra leyenda urbana de los caseríos o pueblos de la isla te sabes? ¡Suéltala abajo en los comentarios!

2 Comentarios
soy de llorens y me acuerdo de eso, lo que no esta claro es que si lo hicieron pa espantar a los pillos, pero me acuerdo que pal de jente la vieron y no salia en bata blanca segun dicen salia desnua y te violaba
ResponderBorrarsalia desnuda y te violaba? donde esta esa escuela para invocarla
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